El objetivo es rediseñar el sitio actual para transformarlo en una herramienta de venta visualmente potente. Dumbo Studio tiene proyectos con un nivel de producción muy alto, pero la web hoy no refleja esa calidad: el impacto inicial es débil, el contenido se ve pequeño y la navegación no es fluida. La idea es que la web hable por sí sola y el material sea el protagonista absoluto.